Cómo ampliar el Programa de Lectura Temprana Filadelfia

Con mucha frecuencia las educadoras que llevan nuestros libros de la Serie Pearson Filadelfia, me preguntan cómo podemos “reforzar” el programa de lectura temprana que llevan nuestros pequeños.  Ya son muy diligentes en la presentación de las palabras de lectura semanales, y no olvidan incluir las frases y los textos significativos como parte primordial del programa. Muchas de ellas presentan diferentes juegos para dar oportunidad a los niños de seguir utilizando las palabras que han visto.  Pero sentimos que podemos con más, o, quizá más importante, que nuestros niños pueden con más, y de hecho demandan más.

Hemos despertado en nuestros pequeños la curiosidad por la lectura y ahora nos enfrentamos al reto de saciar esa curiosidad, de manera tal que leer siga siendo un juego, un privilegio, una actividad increíblemente gozosa y divertida. ¿Existe una manera de lograr esto? Si. La respuesta es, simplemente “libros”.

Los niños aman los libros. A través de ellos, el lenguaje escrito cobra vida y les susurra al oído. Sea en la voz de mamá o en la de sus primeras maestras, los libros les hablan a los niños.

Por supuesto. Seguramente muchas de nosotras ya tenemos nuestras aulas rebosantes de diferentes libros que compartimos frecuentemente con nuestros pequeños. Así, exploramos cuentos y poemas, historias y canciones. ¡Y eso está muy bien! Pocas cosas hay tan placenteras para un niño como el escuchar una voz cálida que le lee un cuento.

Pero, ¿podemos hacer aún más?

La mayoría de los libros comerciales tienen hermosas ilustraciones… y textos muy pequeños. Los libros que sí tienen textos grandes, por lo menos lo suficiente para que un niño pudiera captar y reconocer las palabras, suelen ser libros para bebés – las ideas son muy simples para el sofisticado niño de 3 o 4 años.  La manera de presentar a nuestros niños libros que ellos quieran leer y eventualmente puedan leer, es elaborar esos libros para ellos, de acuerdo a su contexto e intereses.

En este video, te decimos cómo elaborar y presentar estos libros para tus niños. Como ejemplo, hemos incluido tres libros, uno para cada grado de preescolar. Los temas son relativos al programa de cultura global que llevan los pequeños en sus libros Pearson-Filadelfia, en la primera unidad.  Para primer grado, presentaremos un libro sobre México. Para el segundo, uno sobre el compositor J.S. Bach, y para tercero, un libro sobre el artista mexicano José Guadalupe Posada.

Los libros fueron elaborados como presentación de power point, y posteriormente se imprimieron a doble carta y se montaron sobre cartón caple. Antes de mostrar cada libro a los niños, les presentamos algunas palabras que podrían encontrar en ellos.

Podemos compartir estos archivos de ppt (libros) y word (plantillas de palabras)  con las maestras o mamás que estén usando nuestros libros Pearson Filadelfia, de manera completamente gratuita. Sólo necesitas publicar en las redes sociales una foto de tu(s) niño(s) con sus libros Pearson-Filadelfia y enviarnos tu correo.

En Facebook: Coloca tu foto en el muro de Método Filadelfia – Elisa Guerra y añade el hashtag “Quiero los  #LibrosFiladelfia”. Ahí mismo, o por inbox, envíanos tu correo electrónico. Nota: Si colocas tu foto en tu propia biografía, no podremos verla. Por favor compártela en nuestra página.

En Twitter: Comparte tu foto y etiquétanos: @ElisaGuerraCruz usando también esta frase: “Quiero los #LibrosFiladelfia ” Ahí mismo, o por mensaje privado, envíanos tu dirección de correo electrónico.

Y si todavía no estás llevando a cabo un programa de Lectura Temprana con tus pequeños (hijos o alumnos) te recomendamos:

  1. Leer los libros “Aprender a leer a los 3”  y “Cómo enseñar a leer a su bebé“.
  2. Tomar el curso en línea “Aprender a leer a los 3“. Si eres mamá, considera el curso para padres “Cómo Multiplicar la Inteligencia de tu bebé”.
  3. Comenzar tu programa y seguir en contacto a través de este blog o de medios sociales: en Twitter @ElisaGuerraCruz, en Facebook: https://www.facebook.com/Elisa.Guerra.Cruz

¿Eres docente de educación especial, rural o indígena?

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Hay muchas personas en el mundo que admiro y respeto. A algunas he tenido el privilegio de conocer personalmente, a otras muchas, no.  De la mayoría de ellas no conozco ni el nombre. No sé dónde viven, de dónde vienen, ni cuál es su aspecto. Pero sé cómo trabajan, y conozco el tamaño de su espíritu.

Ellas (y ellos) son las madres y padres de niños con lesión cerebral, y por extensión, son también las maestras de educación especial.

Difícilmente habría una labor con más retos. Quienes viven y trabajan con estos pequeños -y a veces no tan pequeños- seres humanos, enfrentan una agotadora batalla todos los días, y, en el caso de los padres, virtualmente a todas horas.

Aquellos que dedican su vida a librar esta batalla diaria, hombro con hombro con sus queridos niños, ya sea por destino o por elección, merecen toda la ayuda que la sociedad en conjunto podamos darles.

Los cursos que he desarrollado con el paso del tiempo, están dirigidos principalmente a docentes de educación inicial, preescolar y primaria. Sin embargo, con bastante frecuencia se inscriben maestras de educación especial y padres de niños con o sin lesión cerebral.  Ellos pagan su inscripción como cualquier otra persona, y muy rara vez solicitan becas o ayuda.

Sin embargo, en justicia, creo que deberían tenerlas.

Por eso, quisiera, a partir de ahora, ofrecerles una beca permanente del 70% a cualquiera de mis cursos online. 

En los casos en que sea posible, extenderemos becas parciales para mis cursos presenciales -si bien en éstos se dificulta más porque suele haber gastos mayores, como espacios, equipo y viáticos.

Para poder recibir el descuento, las maestras de educación especial deberán estar en servicio y acreditarse como tales. La beca estará disponible sólo para aquellos docentes que trabajen directamente con niños o adultos con lesiones cerebrales, durante por lo menos 20 horas semanales, en una Institución de educación especial. Deberán enviar un correo electrónico a conferencias@elisaguerra.org, en el que manifiesten su nombre completo y las razones por las que solicitan la beca. Deberán acompañar esta solicitud con una carta constancia en hoja membretada por parte de la Institución, pública o privada, donde trabajen,  en la que se acredite a la persona que solicita la beca. Esta constancia puede ser sustituida por una copia del título o cédula que te acredite como Licenciada en Educación Especial.  Es posible solicitar a uno o a todos los cursos que tenemos disponibles.

No participan en esta convocatoria las escuelas regulares que integran a niños con necesidades educativas especiales, ni los profesionales con consulta privada. Nos reservamos el derecho de decidir la elegibilidad de cada persona o institución que solicite las becas.

Las becas se ofrecerán también a docentes que laboren en zonas rurales o indígenas de México y Latinoamérica, atendiendo a niños en desventaja socioeconómica.  Igualmente deberán enviar una constancia con los datos arriba mencionados  y una fotografía de la escuela.

A los padres de niños con lesión cerebral, quisiera encomiarlos a considerar los libros y cursos de Los Institutos para el Logro del Potencial Humano. Estas son las mejores herramientas con las que las familias pueden ayudar a sus hijos en esta situación. Pero si además de ello desean participar en alguno de mis cursos, con gusto haremos extensiva la beca para ellos. En este caso, no requerirán constancia alguna, sino solamente solicitar la beca por correo electrónico e incluir una foto de ellos mismos con su hijo(a).

Es un pequeño granito de arena, pero deseamos con él hacer un poco menos pesada la lucha por mejorar las oportunidades educativas de quienes más lo necesitan.

Puedes consultar los cursos en línea disponibles aquí.

 

¿Por qué el desayuno potencializa el aprendizaje de tus hijos?

La Nutrióloga Diana Andere Portas, como autora invitada de este blog, nos comparte algunos consejos para dar a nuestros hijos el desayuno óptimo para su desarrollo cognitivo.

desayuno aprendizaje

Nuestro estilo de vida actual ha llevado a muchas personas a perder la costumbre de desayunar. En un intento por ganarle al tiempo y realizar sus actividades diarias, mucha gente se salta el primer alimento del día, cosa que resulta contraproducente e incluso dañino para la salud. Este mal hábito no sólo se limita a los adultos, sino que se ha trasladado también a los niños, quienes frecuentemente son enviados a la escuela con el estómago vacío.

Los beneficios del desayuno han sido documentados en diversos estudios y es indudable que el comenzar el día con un buen alimento repercutirá notablemente en el desarrollo cerebral de tu hijo y en su rendimiento académico.

En las primeras etapas de la vida, el correcto desarrollo del cerebro es de crucial importancia, por lo que una buena alimentación asegurará que tu hijo esté consumiendo los nutrientes necesarios para su adecuado funcionamiento a lo largo de su vida.

En la infancia, las neuronas necesitan proteínas para realizar correctamente el trabajo requerido para el aprendizaje, la memoria, la imaginación, la capacidad de análisis, la concentración mental, la abstracción y la integración del pensamiento, entre otras múltiples funciones.

Existen varios estudios que han demostrado que los niños que no recibieron una alimentación rica en proteínas durante los primeros cuatro años de su vida, presentan un menor coeficiente intelectual que los que sí se alimentaron adecuadamente durante dicha etapa. Lamentablemente, si estos niños mejoran su alimentación en años posteriores, esta falla en el desarrollo de su cerebro ya no es reversible.

Más adelante, cuando ya se ha desarrollado el cerebro, éste necesita combustible para realizar sus funciones, entre las que se encuentran la capacidad de atención y de estar alerta. Este combustible lo encuentra en forma de azúcar (glucosa), cuyo aporte continuo es necesario para el funcionamiento del cerebro. Esto se debe a que dicho órgano no tiene la capacidad de almacenar combustible, por lo que debe tomar constantemente pequeñas cantidades de azúcar de la sangre para poder tener la energía para trabajar. Durante la noche, cuando no comemos, las reservas de azúcar que se encuentran en el hígado hacen posible que el cerebro reciba su aporte necesario para funcionar. Sin embargo, a la mañana siguiente, después de no haber recibido alimento durante 8 ó 10 horas, las reservas del hígado se han extinguido y es necesario aportarle combustible al cerebro en forma de comida.

Cuando los niños se saltan el desayuno, esta falta de glucosa en la sangre y, por consiguiente, en el cerebro tiene repercusiones sumamente negativas que afectan enormemente el aprendizaje, entre las que se encuentran:

  • Decaimiento
  • Falta de concentración
  • Cansancio
  • Nerviosismo
  • Mal humor
  • Disminución de la velocidad y exactitud de la memoria inmediata, la memoria tardía, la de reconocimiento y la espacial.
  • Disminución de la capacidad de aprendizaje.

Además, cuando se omite el desayuno, es muy probable que los niños desarrollen malos hábitos alimenticios, que favorezcan el sobrepeso, dando pie al empobrecimiento de su salud actual en la vida adulta.

Los pequeños que no desayunan suelen escoger a lo largo del día alimentos de poca calidad nutricional, como golosinas y bollería, mientras que los que toman un buen desayuno consumen la mayor parte de los nutrientes que su cuerpo necesita. En consecuencia, un gran número de estudios ha comprobado que el primer alimento del día ayuda a los niños a prestar atención, pensar velozmente y comunicarse en forma apropiada con las personas.

Un buen desayuno debe proporcionar aproximadamente el 30% de las calorías diarias necesarias para el funcionamiento del cuerpo y proveer los nutrientes indispensables para un adecuado estado de salud. Por lo tanto, debe contener todos los grupos de alimentos, es decir, fuentes de proteínas, carbohidratos y grasas.

Las proteínas se encuentran en el queso, el jamón, la leche, el huevo, etc., los carbohidratos en las frutas y vegetales, los cereales como avena y las legumbres como frijoles. Las grasas saludables se encuentran en frutos secos como nueces y almendras, en el aguacate y en aceites vegetales como el de canola o el de oliva. La combinación de estos tres grupos de alimentos contribuirá a aportar los requerimientos nutricionales diarios además de que controlará los niveles de azúcar en sangre, lo que permitirá el constante suministro de energía al cerebro.

Paradójicamente, un desayuno que incluye exclusivamente azúcares o harinas, como pan, mermelada, galletas, jugo de naranja, cereal con leche, etc., en lugar de mantener estables los niveles de azúcar en sangre, ocasiona una baja de azúcar a media mañana. Esto se debe a que estos alimentos provocan una abrupta elevación de la glucosa en sangre, lo que estimula la producción de la hormona insulina, que a su vez produce una violenta baja de glucosa alrededor de dos horas después del desayuno rico en azúcares. En estos casos, el cerebro sufre las consecuencias de la disminución de los niveles de azúcar en sangre, y en esos momentos el niño podrá sentir hambre, palpitaciones, desfallecimiento, dolor de cabeza, sudoración, mareos, visión negra e incluso llegar al desmayo. Es necesario evitar este tipo de desayuno, ya que la baja de azúcar ocasionada es mayor que cuando no se desayuna nada, y el rendimiento escolar se deteriora de manera importante.

Un buen ejemplo de desayuno puede consistir en huevo, fruta, nueces y leche; otra opción podría ser un licuado de yoghurt con fruta y almendras, acompañado de algunos rollitos de jamón; también unas quesadillas o un sándwich de jamón y queso con aguacate y verduras, además de un vaso de leche o fruta. En este video muestro algunos ejemplos de comidas adecuadas y errores comunes que se cometen a la hora de alimentar a los niños:

Recuerda al darle un desayuno saludable a tu hijo, no sólo te aseguras de que se esté nutriendo correctamente, sino que le estás regalando un hábito que lo encausará a cuidar su alimentación y salud de por vida.

Diana Andere Portas

Nutrióloga

http://www.nutriologadiana.com

Si necesitas ayuda para mejorar la nutrición de tus hijos o la tuya propia, estoy disponible para  consultas en línea.

También puedes leer mi libro “Come, disfruta y adelgaza” en el que profundizo más estos temas.

Para explorar más sobre la relación emocional con los alimentos, lee mi libro “Obesidad emocional: cuando tu mente te hace engordar”.

Si te gusta la cocina, puedes adquirir mi Antología de recetas “Come, disfruta y adelgaza en la Cocina”.