Sopa de Letras Filadelfia

Una mañana de trabajo en el Colegio Karol Wojtyla. Primera parada: Miss Ednna y Miss María José, con un grupo de 3o de preescolar.

Como autora de la Serie Filadelfia para el Aprendizaje Temprano del “Método Filadelfia” con Pearson, con frecuencia tengo la oportunidad de visitar escuelas que están llevando a cabo un programa de Lectura Temprana con nuestros libros. Es maravilloso poder sentarme en el fondo del salón, como si fuera una niña más en la clase, y observar a mis colegas docentes en acción.

Este mes de Diciembre estuve en el Karol Wojtyla, en Tehuacán, Puebla. En los próximos días seguiré compartiendo algunas de las muchas ideas que pude ver en marcha, y que pueden servir de inspiración a otras maestras y escuelas que estén trabajando con el método. Comencemos con una actividad que podríamos llamar Sopa de Letras Filadelfia.

Llegamos al salón de tercer grado atendido por la maestra Ednna Mariela y la auxiliar María José. La puerta del salón estaba muy bien ambientada con el país del mes para este grupo, Grecia (según el programa de nuestro libro Yo Conozco)

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yo-conozco-3oLos temas de cultura global están a la vista de los niños: Este mes conoceremos sobre Grecia, admiraremos las pinturas de Rubens y escucharemos la música de Brahms.

La rutina comienza cuando Ednna reparte a cada niño una tarjeta diferente y les pide identificar quién tiene la palabra “viernes” y “diciembre”. Posteriormente, los niños ordenan la frase “¿Cómo me siento?” en el pizarrón y dan su respuesta: feliz. Posteriormente la maestra muestra las palabras de la semana. Es viernes, y los niños ya las conocen muy bien, así es que son ellos quienes las leen.

En este video podemos ver cómo transcurrió esta rutina:

Más tarde, Ednna proyecta la lectura de la semana y la lee con los niños. Ahora ellos deberán encontrar las palabras resaltadas y emparejarlas con las tarjetas de lectura que su maestra ha dispuesto a un lado de la proyección.

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Todas estas actividades sirvieron como preparación para llegar a la Sopa de Letras con palabras Filadelfia. Ednna proyecta la sopa de letras y les pide a los niños encontrar las palabras de la semana. Cuando uno de ellos encuentra alguna, pasa al frente a encerrarla.

sopa-de-letras-filadelfiaMuchas gracias a Miss Ednna, Miss María José  y a todo el equipo del Colegio Karol Wojtyla por permitirme acompañarles en una mañana de trabajo.  ¡Muy pronto publicaré algunas ideas más, de las muchas observadas!

Rompecabezas de palabras

Como autora de la Serie Filadelfia para el Aprendizaje Temprano del “Método Filadelfia” con Pearson, con frecuencia tengo la oportunidad de visitar escuelas que están llevando a cabo un programa de Lectura Temprana con nuestros libros. Es maravilloso poder sentarme en el fondo del salón, como si fuera una niña más en la clase, y observar a mis colegas docentes en acción.

En este mes de Noviembre estuve en el Colegio Benavente, en Puebla. En los próximos días compartiré algunas de las muchas ideas que pude ver en marcha, y que pueden servir de inspiración a otras maestras y escuelas que estén trabajando con el método. Comencemos con una actividad de “Rompecabezas de palabras”.

Miss Paty, maestra de segundo grado de preescolar, presentó con mucho entusiasmo las palabras de la semana.

lectura temprana Filadelfia

palabras Filadelfia lectura temprana

Su salón estaba muy bien ambientado con palabras retiradas de otras semanas, que los niños usan con frecuencia.

Después de la presentación de palabras, los pequeños se dieron a la tarea de encontrar esas mismas palabras en su libro “Yo Escribo”. Para ello se apoyaron de las palabras en tamaño individual. Miss Paty se aseguró de que todos los niños que necesitaban ayuda la obtuvieran. Siguió mostrándoles cada una de las palabras mesa por mesa.

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Al terminar esta actividad, Miss Paty tenía ya un sobre preparado para cada niño. Y dentro del sobre, las piezas de un rompecabezas, con una de las cinco palabras de la semana. Nadie sabía qué palabra le había tocado: había que armarla. Algunos niños requirieron de nuestro apoyo, otros pudieron armar su palabra independientemente.

armando palabras Filadelfia

 

armando palabras Filadelfia

Finalmente, conforme los pequeños lograban armar sus palabras, las identificaban con las que estaban pegadas en el pizarrón. En un corto lapso de tiempo, los niños tuvieron la oportunidad de visualizar las palabras por lo menos 4 o 5 veces, en un ambiente estimulante, con lo cual logran una mejor retención de las mismas.

Palabras Filadelfia lectura temprana

Muchas gracias a Miss Paty y a todo el equipo del Colegio Benavente, en Puebla, por permitirme acompañarles en una mañana de trabajo.  ¡Muy pronto publicaré algunas ideas más, de las muchas observadas!

¿Niños matemáticos vs. Niñas lectoras?

¿Niños matemáticos vs. Niñas lectoras?

Este artículo fue publicado originalmente en Educación Futura

En el patio de recreo, un grupo de niños de primer grado se entusiasma en un improvisado partido de futbol. Hace falta un jugador para emparejar los equipos. “¿Quién se apunta?” – grita uno de ellos.

Amanda, que observa desde cerca, siente una descarga de entusiasmo.  De un salto se pone en pie, pero antes de poder dar el paso su maestra la cuestiona con serena calidez: “Los niños juegan muy rudo. ¿Estas segura de que quieres ir con ellos?” Los pocos segundos que Amanda se detuvo fueron suficientes para que alguien más tomara el codiciado puesto.

La pequeña perdió una oportunidad para activarse físicamente y divertirse, pero también para desarrollar sus habilidades espaciales. Además, quizá cuestione su audacia la próxima vez que sienta el impulso de unirse a los “juegos de hombres” y se vaya haciendo cada vez más pasiva. Y por cierto, quizá acaba de perder también la oportunidad de convertirse, algún día, en ingeniera o matemática.

Incluso los buenos maestros, con la mejor de las intenciones, caen con frecuencia en la trampa de los estereotipos. Cerrar la brecha de género en la educación requiere un esfuerzo serio y consciente.

Según datos de la OCDE (2015), los varones obtienen mejores resultados académicos en matemáticas y ciencias en comparación con las niñas, pero éstas los superan en habilidades lectoras. Este fenómeno ha estado presente por décadas. En 1980, investigadores de la Universidad de Johns Hopkins sugirieron que esta brecha se debía a una “habilidad masculina innata para las matemáticas”. En otras palabras, proponían una superioridad genética de los niños con respecto a las niñas, por lo menos en esta área del conocimiento.

Aunque este estudio fue ampliamente criticado y se convirtió en el centro de una acalorada controversia, la idea de que las diferencias en los logros educativos de niñas y niños tiene una raíz genética se ha permeado hasta nuestros días. Pero, ¿es así, o es el ambiente el que lentamente segrega a niños y niñas para conformarse a modelos socialmente aceptados, según su género?

niños-escuelaRodrigo tiene diez años y está enganchado con los libros.  Tanto así, que a veces preferiría leer que salir a jugar con sus compañeros. Además, es muy bueno dibujando y puede concentrarse por horas derrochando creatividad. Pero cuando esto sucede, algunos niños le hacen burla: lo consideran afeminado o débil. La presión por “encajar” es cada vez más fuerte, y Rodrigo pronto entrará a la adolescencia. Necesita con urgencia un mentor que lo valide y apoye, antes de que abandone las “cosas de niñas” que lo apasionan, con tal de sentirse aceptado.

¿Cuál es, entonces, el papel que deberíamos jugar como maestros?

Aquí, algunos ejemplos de lo que podemos hacer en nuestras escuelas:

  1. Fomentar la actividad física también en las niñas, desde temprana edad. Esto incluye cosas tan elementales como recomendar vestimenta apropiada para todo tipo de juegos: es difícil trepar a un árbol usando un vestido, por ejemplo. Permitamos que nuestras niñas se ensucien con lodo, que suden, que sean heroínas al rescate de sus propias aventuras. No las limitemos por considerar que estas actitudes “no son propias de una señorita”.
  2. Proveer amplias oportunidades para la resolución de problemas en una variedad de contextos activos. Podemos retar a nuestros alumnos –niños y niñas- a tomar riesgos y asumir diferentes roles, incluyendo los de liderazgo, y crear una cultura en el salón de clases en donde hacer muchas preguntas sea incluso más valorado que dar las respuestas “correctas”. Esto creará un clima de confianza donde tanto niños como niñas puedan expresarse libremente.
  3. Diseñar un ambiente seguro para que los niños puedan conectarse con su lado artístico y desarrollar su creatividad – rasgos usualmente asociados con una personalidad “femenina”. Engánchalos en las artes, la música y la literatura descubriendo sus intereses y ofreciéndoles materiales estimulantes que puedan disfrutar.
  4. Concientizar a los padres y enlistarlos como aliados en contra de los estereotipos de género. Todos estamos expuestos a fuertes mensajes en los medios y a ideas preconcebidas. Podemos actuar en base a ellos de manera automática. Es común, por ejemplo, que los padres dejen que los niños varones jueguen más tiempo afuera, y que prefieran que las niñas se queden dentro de casa leyendo, platicando o ayudando con las labores. Pídele a tu hijo que te ayude a cocinar y lavar los paltos, y pídele a tu hija que saque la basura y pasee al perro. Lee con ellos todos los días, y asegúrate de que ambos terminen sus tareas escolares a tiempo y con calidad.
  5. Ofrecer modelos positivos de mujeres en las ciencias y hombres en las humanidades, considerando para ello personajes históricos y actuales. Cuida tus palabras y acciones, porque tus propios estereotipos pueden emerger inadvertidamente. En el aula, fíjate cuántas veces das la palabra a niños o a niñas, y por qué lo haces (¿Para recuperar su atención? ¿Para mantenerlos tranquilos?)

Mi hija, Ana, estudia la Licenciatura en Matemáticas Aplicadas en  una reconocida Universidad en la Ciudad de México.  En sus clases, aproximadamente la cuarta parte del grupo son mujeres. Me siento orgullosa de ella por atreverse a defender sus intereses, pero me entristece pensar en las “Amandas” que no están ahí porque las convencimos, cuando eran pequeñas, de que las niñas no son tan buenas para las matemáticas.

Cada niño o niña tiene el potencial para ser excelente en donde sea que encuentre su pasión, y los maestros debemos de ser sus defensores, no sus detractores. Ahora, dejémosle eso claro a Amanda y a Rodrigo la próxima vez que los encontremos.

Que podría ser en nuestro salón de clases, justo ahora.

Referencias:
Benbowm C, & Stanly, J. (1980) “Sex differences in mathematical ability: Fact of artifact?”  Science, Volume 210, 12 December 1980. https://my.vanderbilt.edu/smpy/files/2013/02/ScienceFactOrArtifact.pdf
OECD (2015), The ABC of Gender Equality in Education: Aptitude, Behaviour, Confidence, PISA, OECD Publishing. http://dx.doi.org/10.1787/9789264229945-en

 

@ElisaGuerraCruz
Fundadora y Directora Académica del Colegio Valle de Filadelfia, preescolar, primaria y secundaria. Reconocida con el Premio Alas-BID como “Mejor Educadora de Latinoamérica” 2015.

Cómo ampliar el Programa de Lectura Temprana Filadelfia

Con mucha frecuencia las educadoras que llevan nuestros libros de la Serie Pearson Filadelfia, me preguntan cómo podemos “reforzar” el programa de lectura temprana que llevan nuestros pequeños.  Ya son muy diligentes en la presentación de las palabras de lectura semanales, y no olvidan incluir las frases y los textos significativos como parte primordial del programa. Muchas de ellas presentan diferentes juegos para dar oportunidad a los niños de seguir utilizando las palabras que han visto.  Pero sentimos que podemos con más, o, quizá más importante, que nuestros niños pueden con más, y de hecho demandan más.

Hemos despertado en nuestros pequeños la curiosidad por la lectura y ahora nos enfrentamos al reto de saciar esa curiosidad, de manera tal que leer siga siendo un juego, un privilegio, una actividad increíblemente gozosa y divertida. ¿Existe una manera de lograr esto? Si. La respuesta es, simplemente “libros”.

Los niños aman los libros. A través de ellos, el lenguaje escrito cobra vida y les susurra al oído. Sea en la voz de mamá o en la de sus primeras maestras, los libros les hablan a los niños.

Por supuesto. Seguramente muchas de nosotras ya tenemos nuestras aulas rebosantes de diferentes libros que compartimos frecuentemente con nuestros pequeños. Así, exploramos cuentos y poemas, historias y canciones. ¡Y eso está muy bien! Pocas cosas hay tan placenteras para un niño como el escuchar una voz cálida que le lee un cuento.

Pero, ¿podemos hacer aún más?

La mayoría de los libros comerciales tienen hermosas ilustraciones… y textos muy pequeños. Los libros que sí tienen textos grandes, por lo menos lo suficiente para que un niño pudiera captar y reconocer las palabras, suelen ser libros para bebés – las ideas son muy simples para el sofisticado niño de 3 o 4 años.  La manera de presentar a nuestros niños libros que ellos quieran leer y eventualmente puedan leer, es elaborar esos libros para ellos, de acuerdo a su contexto e intereses.

En este video, te decimos cómo elaborar y presentar estos libros para tus niños. Como ejemplo, hemos incluido tres libros, uno para cada grado de preescolar. Los temas son relativos al programa de cultura global que llevan los pequeños en sus libros Pearson-Filadelfia, en la primera unidad.  Para primer grado, presentaremos un libro sobre México. Para el segundo, uno sobre el compositor J.S. Bach, y para tercero, un libro sobre el artista mexicano José Guadalupe Posada.

Los libros fueron elaborados como presentación de power point, y posteriormente se imprimieron a doble carta y se montaron sobre cartón caple. Antes de mostrar cada libro a los niños, les presentamos algunas palabras que podrían encontrar en ellos.

Podemos compartir estos archivos de ppt (libros) y word (plantillas de palabras)  con las maestras o mamás que estén usando nuestros libros Pearson Filadelfia, de manera completamente gratuita. Sólo necesitas publicar en las redes sociales una foto de tu(s) niño(s) con sus libros Pearson-Filadelfia y enviarnos tu correo.

En Facebook: Coloca tu foto en el muro de Método Filadelfia – Elisa Guerra y añade el hashtag “Quiero los  #LibrosFiladelfia”. Ahí mismo, o por inbox, envíanos tu correo electrónico. Nota: Si colocas tu foto en tu propia biografía, no podremos verla. Por favor compártela en nuestra página.

En Twitter: Comparte tu foto y etiquétanos: @ElisaGuerraCruz usando también esta frase: “Quiero los #LibrosFiladelfia ” Ahí mismo, o por mensaje privado, envíanos tu dirección de correo electrónico.

Y si todavía no estás llevando a cabo un programa de Lectura Temprana con tus pequeños (hijos o alumnos) te recomendamos:

  1. Leer los libros “Aprender a leer a los 3”  y “Cómo enseñar a leer a su bebé“.
  2. Tomar el curso en línea “Aprender a leer a los 3“. Si eres mamá, considera el curso para padres “Cómo Multiplicar la Inteligencia de tu bebé”.
  3. Comenzar tu programa y seguir en contacto a través de este blog o de medios sociales: en Twitter @ElisaGuerraCruz, en Facebook: https://www.facebook.com/Elisa.Guerra.Cruz

¿Eres docente de educación especial, rural o indígena?

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Hay muchas personas en el mundo que admiro y respeto. A algunas he tenido el privilegio de conocer personalmente, a otras muchas, no.  De la mayoría de ellas no conozco ni el nombre. No sé dónde viven, de dónde vienen, ni cuál es su aspecto. Pero sé cómo trabajan, y conozco el tamaño de su espíritu.

Ellas (y ellos) son las madres y padres de niños con lesión cerebral, y por extensión, son también las maestras de educación especial.

Difícilmente habría una labor con más retos. Quienes viven y trabajan con estos pequeños -y a veces no tan pequeños- seres humanos, enfrentan una agotadora batalla todos los días, y, en el caso de los padres, virtualmente a todas horas.

Aquellos que dedican su vida a librar esta batalla diaria, hombro con hombro con sus queridos niños, ya sea por destino o por elección, merecen toda la ayuda que la sociedad en conjunto podamos darles.

Los cursos que he desarrollado con el paso del tiempo, están dirigidos principalmente a docentes de educación inicial, preescolar y primaria. Sin embargo, con bastante frecuencia se inscriben maestras de educación especial y padres de niños con o sin lesión cerebral.  Ellos pagan su inscripción como cualquier otra persona, y muy rara vez solicitan becas o ayuda.

Sin embargo, en justicia, creo que deberían tenerlas.

Por eso, quisiera, a partir de ahora, ofrecerles una beca permanente del 70% a cualquiera de mis cursos online. 

En los casos en que sea posible, extenderemos becas parciales para mis cursos presenciales -si bien en éstos se dificulta más porque suele haber gastos mayores, como espacios, equipo y viáticos.

Para poder recibir el descuento, las maestras de educación especial deberán estar en servicio y acreditarse como tales. La beca estará disponible sólo para aquellos docentes que trabajen directamente con niños o adultos con lesiones cerebrales, durante por lo menos 20 horas semanales, en una Institución de educación especial. Deberán enviar un correo electrónico a conferencias@elisaguerra.org, en el que manifiesten su nombre completo y las razones por las que solicitan la beca. Deberán acompañar esta solicitud con una carta constancia en hoja membretada por parte de la Institución, pública o privada, donde trabajen,  en la que se acredite a la persona que solicita la beca. Esta constancia puede ser sustituida por una copia del título o cédula que te acredite como Licenciada en Educación Especial.  Es posible solicitar a uno o a todos los cursos que tenemos disponibles.

No participan en esta convocatoria las escuelas regulares que integran a niños con necesidades educativas especiales, ni los profesionales con consulta privada. Nos reservamos el derecho de decidir la elegibilidad de cada persona o institución que solicite las becas.

Las becas se ofrecerán también a docentes que laboren en zonas rurales o indígenas de México y Latinoamérica, atendiendo a niños en desventaja socioeconómica.  Igualmente deberán enviar una constancia con los datos arriba mencionados  y una fotografía de la escuela.

A los padres de niños con lesión cerebral, quisiera encomiarlos a considerar los libros y cursos de Los Institutos para el Logro del Potencial Humano. Estas son las mejores herramientas con las que las familias pueden ayudar a sus hijos en esta situación. Pero si además de ello desean participar en alguno de mis cursos, con gusto haremos extensiva la beca para ellos. En este caso, no requerirán constancia alguna, sino solamente solicitar la beca por correo electrónico e incluir una foto de ellos mismos con su hijo(a).

Es un pequeño granito de arena, pero deseamos con él hacer un poco menos pesada la lucha por mejorar las oportunidades educativas de quienes más lo necesitan.

Puedes consultar los cursos en línea disponibles aquí.

 

¿Por qué el desayuno potencializa el aprendizaje de tus hijos?

La Nutrióloga Diana Andere Portas, como autora invitada de este blog, nos comparte algunos consejos para dar a nuestros hijos el desayuno óptimo para su desarrollo cognitivo.

desayuno aprendizaje

Nuestro estilo de vida actual ha llevado a muchas personas a perder la costumbre de desayunar. En un intento por ganarle al tiempo y realizar sus actividades diarias, mucha gente se salta el primer alimento del día, cosa que resulta contraproducente e incluso dañino para la salud. Este mal hábito no sólo se limita a los adultos, sino que se ha trasladado también a los niños, quienes frecuentemente son enviados a la escuela con el estómago vacío.

Los beneficios del desayuno han sido documentados en diversos estudios y es indudable que el comenzar el día con un buen alimento repercutirá notablemente en el desarrollo cerebral de tu hijo y en su rendimiento académico.

En las primeras etapas de la vida, el correcto desarrollo del cerebro es de crucial importancia, por lo que una buena alimentación asegurará que tu hijo esté consumiendo los nutrientes necesarios para su adecuado funcionamiento a lo largo de su vida.

En la infancia, las neuronas necesitan proteínas para realizar correctamente el trabajo requerido para el aprendizaje, la memoria, la imaginación, la capacidad de análisis, la concentración mental, la abstracción y la integración del pensamiento, entre otras múltiples funciones.

Existen varios estudios que han demostrado que los niños que no recibieron una alimentación rica en proteínas durante los primeros cuatro años de su vida, presentan un menor coeficiente intelectual que los que sí se alimentaron adecuadamente durante dicha etapa. Lamentablemente, si estos niños mejoran su alimentación en años posteriores, esta falla en el desarrollo de su cerebro ya no es reversible.

Más adelante, cuando ya se ha desarrollado el cerebro, éste necesita combustible para realizar sus funciones, entre las que se encuentran la capacidad de atención y de estar alerta. Este combustible lo encuentra en forma de azúcar (glucosa), cuyo aporte continuo es necesario para el funcionamiento del cerebro. Esto se debe a que dicho órgano no tiene la capacidad de almacenar combustible, por lo que debe tomar constantemente pequeñas cantidades de azúcar de la sangre para poder tener la energía para trabajar. Durante la noche, cuando no comemos, las reservas de azúcar que se encuentran en el hígado hacen posible que el cerebro reciba su aporte necesario para funcionar. Sin embargo, a la mañana siguiente, después de no haber recibido alimento durante 8 ó 10 horas, las reservas del hígado se han extinguido y es necesario aportarle combustible al cerebro en forma de comida.

Cuando los niños se saltan el desayuno, esta falta de glucosa en la sangre y, por consiguiente, en el cerebro tiene repercusiones sumamente negativas que afectan enormemente el aprendizaje, entre las que se encuentran:

  • Decaimiento
  • Falta de concentración
  • Cansancio
  • Nerviosismo
  • Mal humor
  • Disminución de la velocidad y exactitud de la memoria inmediata, la memoria tardía, la de reconocimiento y la espacial.
  • Disminución de la capacidad de aprendizaje.

Además, cuando se omite el desayuno, es muy probable que los niños desarrollen malos hábitos alimenticios, que favorezcan el sobrepeso, dando pie al empobrecimiento de su salud actual en la vida adulta.

Los pequeños que no desayunan suelen escoger a lo largo del día alimentos de poca calidad nutricional, como golosinas y bollería, mientras que los que toman un buen desayuno consumen la mayor parte de los nutrientes que su cuerpo necesita. En consecuencia, un gran número de estudios ha comprobado que el primer alimento del día ayuda a los niños a prestar atención, pensar velozmente y comunicarse en forma apropiada con las personas.

Un buen desayuno debe proporcionar aproximadamente el 30% de las calorías diarias necesarias para el funcionamiento del cuerpo y proveer los nutrientes indispensables para un adecuado estado de salud. Por lo tanto, debe contener todos los grupos de alimentos, es decir, fuentes de proteínas, carbohidratos y grasas.

Las proteínas se encuentran en el queso, el jamón, la leche, el huevo, etc., los carbohidratos en las frutas y vegetales, los cereales como avena y las legumbres como frijoles. Las grasas saludables se encuentran en frutos secos como nueces y almendras, en el aguacate y en aceites vegetales como el de canola o el de oliva. La combinación de estos tres grupos de alimentos contribuirá a aportar los requerimientos nutricionales diarios además de que controlará los niveles de azúcar en sangre, lo que permitirá el constante suministro de energía al cerebro.

Paradójicamente, un desayuno que incluye exclusivamente azúcares o harinas, como pan, mermelada, galletas, jugo de naranja, cereal con leche, etc., en lugar de mantener estables los niveles de azúcar en sangre, ocasiona una baja de azúcar a media mañana. Esto se debe a que estos alimentos provocan una abrupta elevación de la glucosa en sangre, lo que estimula la producción de la hormona insulina, que a su vez produce una violenta baja de glucosa alrededor de dos horas después del desayuno rico en azúcares. En estos casos, el cerebro sufre las consecuencias de la disminución de los niveles de azúcar en sangre, y en esos momentos el niño podrá sentir hambre, palpitaciones, desfallecimiento, dolor de cabeza, sudoración, mareos, visión negra e incluso llegar al desmayo. Es necesario evitar este tipo de desayuno, ya que la baja de azúcar ocasionada es mayor que cuando no se desayuna nada, y el rendimiento escolar se deteriora de manera importante.

Un buen ejemplo de desayuno puede consistir en huevo, fruta, nueces y leche; otra opción podría ser un licuado de yoghurt con fruta y almendras, acompañado de algunos rollitos de jamón; también unas quesadillas o un sándwich de jamón y queso con aguacate y verduras, además de un vaso de leche o fruta. En este video muestro algunos ejemplos de comidas adecuadas y errores comunes que se cometen a la hora de alimentar a los niños:

Recuerda al darle un desayuno saludable a tu hijo, no sólo te aseguras de que se esté nutriendo correctamente, sino que le estás regalando un hábito que lo encausará a cuidar su alimentación y salud de por vida.

Diana Andere Portas

Nutrióloga

http://www.nutriologadiana.com

Si necesitas ayuda para mejorar la nutrición de tus hijos o la tuya propia, estoy disponible para  consultas en línea.

También puedes leer mi libro “Come, disfruta y adelgaza” en el que profundizo más estos temas.

Para explorar más sobre la relación emocional con los alimentos, lee mi libro “Obesidad emocional: cuando tu mente te hace engordar”.

Si te gusta la cocina, puedes adquirir mi Antología de recetas “Come, disfruta y adelgaza en la Cocina”.

Método Filadelfia: Jugar y Aprender

ColegioNuestros niños aprenden todo el tiempo. Y uno de los retos que tenemos como educadores, es lograr que ellos utilicen sus recién adquiridas habilidades y conocimientos en situaciones lúdicas concretas. Nunca como un examen, sino como una oportunidad para resolver un problema interesante.

También con el Método Filadelfia, cuando hablamos de lectura temprana, escritura temprana y cultura global, podemos estimular a nuestros niños con actividades que impliquen poner en juego de manera relajada y divertida las capacidades que han desarrollado. Por supuesto, antes de realizar cualquiera de estos juegos, debemos estar seguros que hemos presentado el material (palabras, bits) con suficiente duración, intensidad y frecuencia.

Una oportunidad para resolver un problema es, por definición, opcional. El niño puede decidir si quiere jugar o no, sin temor a represalias. Si no fuera así, se trataría de una “obligación” más que de una “oportunidad”. Eso no es lo que buscamos.

Los juegos nos permiten ponernos a prueba en un entorno seguro y agradable. Los juegos que implican resolver problemas nos dan la oportunidad de sentir la satisfacción del éxito o el acicateo del reto.

Un juego es, para el niño, una actividad en la que se involucra voluntariamente por la única razón del disfrute. Un juego demasiado fácil resulta aburrido, un juego demasiado difícil resulta frustrante. En cualquier caso, el niño abandona el juego porque ya no es divertido.

El reto que tenemos como educadores es el de presentar a los niños oportunidades de juego que sean suficientemente estimulantes sin ser demasiado complejos, que tomen en cuenta sus intereses y que les permitan utilizar sus conocimientos y habilidades. El juego, por supuesto, es aprendizaje, pero antes que ninguna otra cosa, es juego es gozo.

Algunos ejemplos de juegos que sugerimos para fortalecer el aprendizaje sin detrimento del disfrute:

TRES AÑOS:

  • Localización de palabras. Colocar tarjetas de palabras en el suelo y pedirle al niño que nos traiga la que le solicitamos.
  • Entrega de materiales. Etiquetar las pertenencias de los estudiantes solamente con su nombre en tamaño mediano, sin colores ni dibujos que lo identifiquen. Después, pedirle a uno de los alumnos que nos ayude a repartir el material a sus compañeros.
  • Palabras ocultas. Esconder una palabra en el salón. Decir la palabra y pedir a los alumnos que nos ayuden a buscarla. Los alumnos pueden ir leyendo las palabras que encuentren hasta dar con la indicada. También puede realizarse esta actividad con el objeto, por ejemplo, mostrar una pelota y pedir a los alumnos su ayuda para encontrar la tarjeta con la palabra que corresponde.
  • Mímica. Jugar a actuar el personaje, acción o color que se presenta en la tarjeta. Por ejemplo, mostramos la palabra “tigre”, en la categoría de animales, y todos rugimos y damos zarpazos al aire. O mostramos “llorar” en la categoría de verbos / acciones, y todos nos tallamos los ojos. O mostramos la palabra “verde” y todos buscamos tocar algo de ese color en el salón. Al principio, se puede efectuar este juego cuando se presentan las palabras, y eventualmente, al haberlo hecho ya durante algunos días, la maestra omite mencionar en voz alta la palabra mientras la muestra, y espera para ver si los alumnos hacen el ademán correspondiente.
  • Galerías de arte. Hacer juegos de clasificación con las imágenes de cultura (en el caso que la maestra los haya impreso previamente), por ejemplo, comentarle a los alumnos que aquí tienen las obras de dos pintores en desorden y que necesitamos ayuda para organizarlas. Puede decir algo como: “De un lado pondremos las pinturas de Van Gogh, y del otro, las de Picasso.”

CUATRO AÑOS

Retomar las actividades de primer grado, e integrar las siguientes:

  • Jugar a la memoria de palabras / imágenes. En lugar de emparejar dos imágenes iguales, se forman pares de la imagen con la palabra que le corresponde.
  • Jugar a los duendes traviesos. Se pueden etiquetar con tarjetas de palabras elaboradas por la maestra las cosas del salón, por ejemplo: piso, mesa, silla, ventana, escritorio, pizarrón, puerta y dejarlas ahí por varios días, sin perder la oportunidad de leerlas varias veces durante el día. Una mañana, antes de la llegada de los alumnos, la maestra despega y cambia de lugar las palabras, de manera que las etiquetas ahora no corresponden con el objeto. Cuando llegan los alumnos, la maestra les hace notar que las palabras están desordenadas y pide su ayuda para volver a colocar las etiquetas con las palabras en donde corresponden.
  • Localización de palabras. Con sus cinco palabras recortables de la semana, los alumnos pueden intentar localizar la que es igual a la que su maestra enseña en la tarjeta: ella presenta tarjeta con la palabra “amigo”, y los alumnos, observando el modelo, intentan encontrar la misma palabra entre las que tienen en su mesa.
  • Organización de obras de arte. Organizar en grupos las obras de pintores, ahora añadiendo uno más: “Aquí ponemos las pinturas de Van Gogh, acá, las de Picasso, y allá, las de Da Vinci”.
  • Lotería de arte. Se van “cantando” las tarjetas individuales que contienen obras de los pintores conocidos, conforme se presentan las imágenes.
  • Guía de museos. Pedir a un alumno que explique a un compañero que se ha ausentado lo aprendido sobre alguno de los países, pintores o compositores.

CINCO AÑOS

Aquí podemos retomar las actividades de tres y cuatro años, y además:

  • Memoria de palabra/palabra. En lugar de emparejar dos ilustraciones iguales, se forman pares de palabras iguales, sin imágenes.
  • Lotería de palabras. La maestra muestra y dice una palabra y los alumnos la buscan en sus cartones de juego. Puede hacerse combinando palabras con imágenes o solamente con palabras. La maestra puede, en ocasiones, solamente mostrar la palabra, sin leerla en voz alta, o mostrar la imagen que represente la palabra, sin enseñar el modelo escrito de ésta.
  • Pares de palabras y frases. Con palabras ya vistas y retiradas, la maestra elabora cartones de lectura un poco más largos, con un tamaño de letra menor, que incluyan pares de palabras o frases cortas. Lee solamente la primera palabra y pregunta al grupo si alguien quiere terminar de leer lo que dice el cartón. Por ejemplo: pelota grande. La maestra lee “pelota….” y espera a que algún alumno lea, “grande”.
  • Armar pares y frases con pequeñas palabras recortables. La maestra puede presentar un ejemplo escrito y pedir a los alumnos que lo reproduzcan en su mesa. Con el tiempo, puede poner sobre la mesa más palabras que las que son necesarias para el armado de una frase, y también más adelante podrá sólo decir la frase y pedir que la formen.
  • Jugar al supermercado y entregar a cada niño una lista de compras.Conforme “encuentren” las cosas mencionadas en su lista, las irán marcando. Las listas pueden ser iguales o diferentes.
  • Hacer juegos de lotería y de memoria culturales. Donde se busque emparejar mapas de países con sus banderas, trajes típicos, compositores o pintores con los nombres de sus obras.
  • Jugar a ser maestra. Preguntarle a los alumnos si alguno quisiera ser la maestra en alguno de los módulos, y presentar una serie de imágenes conocidas a sus compañeros o a alumnos de otro grupo.
  • Adivinar el pintor de una obra. Mostrar obras de arte de los pintores que estudiamos, pero que no fueron presentadas dentro del material del programa, para ver si los alumnos pudieran reconocer el estilo del pintor. Podría decir algo como: “Aquí tenemos una pintura que se llama El sueño. No la hemos visto antes, pero la pintó un artista que ya conocemos. ¿Alguien puede decir de quién cree que es?

Estas actividades presentan un reto a los alumnos para utilizar la información que ya conocen y las habilidades que han desarrollado, además de una oportunidad para seguir aprendiendo.

La manera preferida por las maestras para evaluar la habilidad de leer es la lectura en voz alta. Sin embargo, ésta debería solicitarse sólo hasta que el niño ha leído por sí mismo y ha comprendido el texto. Y como el resto de las oportunidades para resolver problemas, la lectura en voz alta debe ser opcional, algo que el niño pueda decidir si hace o no. Esto es igualmente aplicable para la lectura de palabras sueltas como para la de frases y textos completos.

Recordemos que el propósito de nuestro programa no es la acumulación de conocimientos sin sentido para los alumnos. Por el contrario, queremos generar experiencias significativas de aprendizaje que desarrollen las competencias deseables durante la etapa preescolar y deseamos acercar a los niños a la cultura mundial, despertar su interés por el conocimiento y nutrir la semilla del investigador, el científico, el artista y el genio, que está dentro de cada niño o niña.

 

Tomado de:

Guerra Cruz, E. (2014) Guía Didáctica A. Método Filadelfia. Primera Edición. México, D.F Pearson Educación.

 

OTROS RECURSOS:

Libro “Aprender a leer a los 3″, de Elisa Guerra

Curso “Aprender a leer a los 3: Método Doman en Preescolar”

Curso “Aprender a Escribir a los 4: Método Doman en Preescolar”

Cursos en línea