¿Demasiado pobre para ser brillante?

Todavía no ha comenzado la escuela, pero ya está atrasado. Apenas con seis años, todavía no se da cuenta de las muchas injusticias que hay que enfrentar en el mundo –muchas de ellas, afectándole directamente.

Una de las primeras injusticias en la escuela, es que este pequeño no está al día con los otros alumnos de primer grado. Y, sabes, no es porque no sea inteligente. Claro que lo es. Pero el aprendizaje es casi imposible cuando tienes hambre o estás enfermo, y muy difícil cuando un entorno apabullante te impide alcanzar tu potencial.  El mundo verá a este niño como tonto o perezoso: esa es la segunda injusticia. La tercera es que llegará a creerlo.

En los primeros años de vida, los cerebros de los niños se desarrollan furiosamente. Una escasez de nutrientes, para el cuerpo, la mente y el alma, muy probablemente puede afectar los resultados de aprendizaje entre los niños desfavorecidos. Fallar entonces no se debe a la falta de inteligencia, sino a la falta de recursos. El fracaso se debe también a que la escuela, que debería acoger a este pequeño, en realidad ya está esperando que él falle.

Resolver la pobreza no es una prerrogativa de los educadores. Hay cosas que simplemente no podemos cambiar. Pero hay muchas, muchas otras que sí podemos.

Primero, comencemos con tu clase. Debe proporcionar a todos los niños un ambiente rico en estímulos y oportunidades. Y cuando decimos ricos, queremos decir exuberantemente opulentos. Muchos libros, muchas experiencias para nutrir y satisfacer la curiosidad de un niño. Incluso las instalaciones espartanas pueden albergar entornos de aprendizaje potentes. No necesitas equipos pretenciosos ni instalaciones lujosas. La forma en la que hablas, las palabras que pronuncias, la calidez en tu voz, tu entusiasmo y creatividad son clave. Añade a tus lecciones tantos sucesos emocionantes y enriquecedores como puedas. Haz de tu aula una ventana al mundo.

En segundo lugar, ten cuidado con tus propias expectativas. Si estás convencido de que estos niños fallarán, incluso antes de que tengan la oportunidad de demostrarte que estás equivocado, lo más probable es que efectivamente fracasen, y entonces te convertirás en parte del problema. No tengas lástima de tus estudiantes desfavorecidos. Cree en ellos y enséñales el poder del trabajo duro y la determinación. Comparte historias de personas exitosas que superaron grandes dificultades. No asumas que sabes por lo que están pasando, porque lo más probable es que no sea así.

Involúcrate en acciones comunitarias en tu localidad para acabar con la pobreza y el hambre. Si tu escuela no atiende a niños económicamente vulnerables, anima a tus alumnos a involucrarse también. Si no existen estas acciones, consideren iniciar algún proyecto de este tipo. Inspira a tus estudiantes, de todos los orígenes, a ser compasivos y amables. Enséñales a no dejar que sus mentes sean presa del prejuicio.

Todos, absolutamente todos los niños llevan dentro de sí la semilla de la genialidad. Los niños desfavorecidos no son demasiado pobres para ser brillantes, sino demasiado preciosos para que los demos por perdidos.

 

Por Elisa Guerra 

30 millones de palabras

El desarrollo del lenguaje es prioritario en la educación y cuidado infantil tempranos. Numerosos estudios avalan su importancia para el éxito académico posterior e incluso para el logro de las competencias necesarias para la vida laboral. El ambiente al que el niño pequeño está expuesto durante sus primeros años de vida – esto es, fundamentalmente en el hogar – determina de manera contundente la base para la adquisición y construcción del lenguaje. Mientras más enriquecedor sea este ambiente, mejor será el desarrollo del niño.

Sin embargo, el entorno que prevalece en las familias en situación de pobreza suele ser insuficiente para lograr el óptimo desarrollo neurológico del niño –y esto parece ser más evidente específicamente en el ámbito del lenguaje. Hart y Risley (2003) dan cuenta de ello cuando proclaman, según los resultados de sus investigaciones, que la diferencia en la exposición al lenguaje en una familia profesionista en comparación con una familia que califica para recibir ayuda gubernamental es de 30 millones de palabras para cuando el niño llega a los 3 años de edad.

No es de extrañar, entonces, que muchos pequeños en situación de pobreza, al momento de iniciar la educación básica, cuenten con un vocabulario expresivo mucho más limitado que el de los niños criado en una familia cuyos padres tienen mayor nivel de educación y bienestar social.

La desventaja en el nivel de vocabulario en estos pequeños es equivalente a dos años, lo que quiere decir que el niño de seis años, proveniente de un ambiente desfavorable muestra un desarrollo del lenguaje equivalente al de un niño de cuatro años que ha sido criado en un ambiente favorable. Esta desventaja, además, se puede traducir en un bajo desempeño académico que persiste aún después del tercer grado de educación primaria. Es una paradoja que quienes más necesitan estimulación y oportunidades de desarrollo sean precisamente los que se ven privados de ellas, trágicamente de manera especial en los primeros años de vida, cuando el cerebro está construyéndose.

Un programa ambicioso para el desarrollo del lenguaje en la educación temprana puede ser la clave para abatir la inequidad y la brecha en el desempeño escolar que aqueja a los niños que crecen en ambientes de desventaja.

Maestros: Es posible crear un ambiente rico en estímulos lingüísticos en nuestras aulas. Esto será aún más importante si atendemos a pequeños que, por su contexto, pudieran tener un vocabulario limitado. Mientras más temprano nos demos a la tarea de abatir ese déficit, mayores serán nuestras probabilidades de éxito.

Papás: Hablen con sus hijos, todo el tiempo. Cuénteles sobre cada cosa que van realizando juntos durante el día. Usen un vocabulario amplio, y explíquenles el significado de palabras sofisticadas. Lean con ellos todos los días, y deténganse unos minutos a comentar sobre sus lecturas. Inventen cuentos. Canten canciones. Enseña a leer a tu hijo aún cuando sea muy pequeño, con sesiones breves y felices, sin presión. La poesía son palabras que cantan: enséñale a tu hija la música del lenguaje. Si hablas más de una lengua, enséñasela. Glenn Doman solía decir que todos los niños son genios lingüísticos.

Despierta al genio. Convierte tu casa, o tu aula, en un palacio de palabras.

 

Por Elisa Guerra

 

Referencias:

Hart, B, y Risley, T. (2003) The Early Catastrophe. The 30 million word gap by age 3. Recuperado el 24 de Abril, 2019, de https://www.aft.org/sites/default/files/periodicals/TheEarlyCatastrophe.pdf

El Método Filadelfia en el Nuevo Modelo Educativo

El nuevo modelo educativo entrará en vigor en el ciclo 2018-2019. Ante esta realidad, muchas maestras nos han preguntado qué pasará con nuestros libros Filadelfia “Yo Conozco” y “Yo Escribo”, para preescolar. ¿Seguirán siendo vigentes?

La respuesta es si, un contundente si. ¿Por qué, se preguntarán algunos, si no se ha hecho una nueva edición de los libros? ¿Cómo pueden seguir siendo vigentes?

Antes que nada, es importante que recordemos que el nuevo modelo no significa, en ningún momento, deshacerse por completo del trabajo realizado en el currículo, planes y programas de estudio anteriores a la reforma. En el mismo documento se especifica, en la página 177, los aspectos que permanecen en el nuevo modelo. Algunos de ellos son:

  • Se trata de un programa abierto y flexible
  • Se conservan los fundamentos de los enfoques pedagógicos
  • Los aprendizajes esperados siguen siendo el referente para la organización del trabajo, la intervención y la evaluación.
  • Se continúa con la evaluación formativa.

Precisamente el carácter flexible y abierto del currículo (el anterior y el vigente) nos ha permitido trabajar con nuestros pequeños con el Método Filadelfia, creando un ambiente rico en estímulos para el desarrollo cerebral, atendiendo de manera implícita y explícita los objetivos del programa. Nuestra propuesta no sólo cubre, sino que incluso rebasa, la presentación de oportunidades para el desarrollo de los aprendizajes esperados que marca la autoridad educativa.

Sin embargo, pudiera haber nerviosismo entre las educadoras ante el cambio. Por ello, analicemos juntos cómo nuestros libros continúan siendo un apoyo valioso e importante para las maestras de preescolar aún a partir de Agosto de 2018.

Los propósitos generales de Lenguaje y Comunicación para Preescolar son:

1. Adquirir confianza para expresarse, dialogar y conversar en su lengua; mejorar su capacidad de escucha y enriquecer su lenguaje oral al comunicarse en situaciones variadas.

2. Desarrollar interés y gusto por la lectura, usar diversos tipos de texto e identificar para qué sirven; iniciarse en la práctica de la escritura y reconocer algunas propiedades del sistema de escritura.

Para alcanzar estos objetivos, el programa nos presenta cuatro organizadores curriculares: Oralidad, Estudio, Literatura y Participación Social. Describiremos cada uno, citando textualmente al Programa (páginas 192 y 193)

“Oralidad. El desarrollo del lenguaje de los niños al ingresar a preescolares variable. Conversar, narrar, describir y explicar son formas de usar el lenguaje que permiten la participación social, así como organizar el pensamiento para comprender y darse a entender; fortalecen la oralidad y el desarrollo cognitivo de los niños porque implican usar diversas formas de expresión, organizar las ideas, expresarse con la intención de exponer diversos tipos de información, formular explicaciones y expresar secuencias congruentes de ideas. El reconocimiento de la diversidad lingüística y cultural es otro elemento del lenguaje que es necesario promover en el aprendizaje de los niños desde sus primeras experiencias educativas para que desarrollen actitudes de respeto hacia esa diversidad; se trata de que adviertan y comprendan que hay costumbres y tradiciones diversas, así como que las cosas pueden nombrarse de maneras diferentes en otras partes y en otras lenguas” (p. 192-193)

Los libros “Yo Escribo” y “Yo Conozco” presentan muchas y muy variadas oportunidades para generar todo tipo de conversaciones alrededor del lenguaje y la cultura, o ,mejor dicho, culturas – incluyendo los inicios de ciudadanía global. Ninguna otra serie educativa presenta de manera tan abierta la diversidad – local y mundial- como nuestros libros Filadelfia para preescolar. Y para primaria, la nueva serie Interacciones (Lenguaje y Comunicación) continúa construyendo las habilidades y conocimientos de nuestros niños a través de la exploración de diferentes culturas,  arte y música, además de programas de ciudadanía global, educación financiera y emprendimiento.

“Estudio. Este organizador curricular remite, desde preescolar hasta la secundaria, al uso del lenguaje para aprender. En educación preescolar se promueve el empleo de acervos, la búsqueda, el análisis y el registro de información, así como intercambios orales y escritos de esta. Dichos usos del lenguaje se relacionan con los campos de formación académica y las áreas de desarrollo personal y social, de modo que los motivos para usarlo se integran también en sus Aprendizajes esperados”.  (p. 193)

La base del Método Filadelfia, en lectura, está precisamente en el intercambio oral y escrito de la lengua. Partiendo del vocabulario que los niños ya conocen, e integrando poco a nuevos conceptos y las palabras que los representan, se va construyendo un robusto dominio del lenguaje. Esto se logra, también, analizando y produciendo una gran diversidad de textos – desde pequeños poemas semanales hasta cartas, reseñas y cuentos – todo ellos contemplado tanto en “Yo Escribo” como en “Yo Conozco”

“Literatura. Este organizador curricular incluye la producción, interpretación e intercambio de cuentos, fábulas, poemas, leyendas, juegos literarios, textos dramáticos y de la tradición oral.” (p. 193)

En “Yo Escribo”, cada semana los niños disfrutan de un breve texto significativo que recoge el vocabulario presentado en la semana. Además, conforme los niños avanzan y crecen, los textos de lectura van aumentado en variedad y complejidad. “Yo Conozco” contribuye presentado más textos interesantes sobre arte, cultura y música.

“Participación social. Este organizador curricular se refiere a la producción e interpretación de textos de uso cotidiano en ambientes alfabetizados vinculados con la vida social como recados, invitaciones, felicitaciones, instructivos y señalamientos. De particular importancia es el uso y el reconocimiento del nombre propio, no solo como parte de su identidad, sino también como referente en sus producciones escritas (porque cuando los niños conocen su nombre escrito empiezan a utilizar las letras de este para escribir otras palabras, así como a relacionarlas con los sonidos, es decir, establecen relación entre lo gráfico y lo sonoro del sistema de escritura).” (p.193)

Con el programa Filadelfia, nuestros niños reconocen, por supuesto, sus propios nombres – y muchas palabras más, de manera fácil y relajada. La lectura aflora como un proceso natural e infinitamente social: un proceso compartido por todos los niños, que observa, reconocen y manipulan las palabras en parejas y en grupo. Partiendo de las palabras conocidas y presentadas en forma visual, nuestros niños aprenden el sentido y uso de las letras, completamente dentro de su contexto significativo. Estos contenidos se trabajan principalmente en “Yo Escribo”, y en la presentación de las tarjetas de lectura por parte de la maestra al grupo. “Yo escribo” presenta, además, una gran variedad de juegos de lenguaje – junto con sugerencias para un aprendizaje lúdico que pueden encontrarse en la guía del docente y en evidencias que continuamente nos comparten las escuelas en medios sociales. (Más ejemplos aquí )

En todo caso, es nuestra humilde percepción que el nuevo modelo educativo no se ha alejado, sino al contrario, se acerca, a la propuesta de Método Filadelfia. Analicemos estos párrafos, sobre el desarrollo infantil en los primeros años, que aparecen en las páginas 58 y 59 del programa:

“Hoy se sabe que en esos años ocurren en el cerebro humano múltiples transformaciones, algunas de ellas resultado de la genética, pero otras producto del entorno en el que el niño se desenvuelve. Durante este periodo, los niños aprenden a una velocidad mayor que en cualquier otro momento de sus vidas. Es cuando se desarrollan las habilidades para pensar, hablar, aprender y razonar, que tienen un gran impacto sobre el comportamiento presente y futuro de los niños.  La gran plasticidad del cerebro infantil no es suficiente para lograr los aprendizajes que deben ocurrir en esa etapa. Establecer los cimientos del aprendizaje para etapas posteriores depende de que los niños se desenvuelvan en un ambiente afectivo y estimulante.”  Estas palabras, extraídas textualmente del documento de la SEP, resuenan positivamente con nuestra visión del desarrollo temprano, como hemos compartido anteriormente en otros artículos como “La semilla de la genialidad” 

Programas van y programas vienen, el mundo cambia. Pero, parafraseando a Glenn Doman, “la magia está en el niño”. No en los libros, no en los maestros, no en los programas. Mucho menos en los sistemas educativos, en la SEP, o en las escuelas.

La magia está en el niño. El potencial viene con él. Un ambiente rico en estímulos y oportunidades, a través de un programa ambicioso, divertido, cálido y bien organizado, depende de nosotros: padres y maestros. Sólo tenemos una oportunidad para dar a nuestros hijos el mejor ambiente de aprendizaje durante sus primeros años.  ¿Estamos listos para el reto?

 

Referencias:

Aprendizajes Clave para la Educación Integral. Educación Preescolar. (2017) Secretaría de Educación Pública. Recuperado el 11 de Junio de 2018 en http://www.aprendizajesclave.sep.gob.mx/descargables/biblioteca/preescolar/1LpM-Preescolar-DIGITAL.pdf

 

 

El currículo que se cambia a sí mismo

Más o menos cada diez años se publica un nuevo plan de estudios para la educación básica en mi país, México. Por lo general, el documento, cientos de páginas de largo, se anuncia con gran fanfarria.

Es difícil, si no imposible, mantenerse al día con el ritmo acelerado del mundo de hoy. Desafortunadamente, incluso antes de que se seque la tinta del más nuevo currículo, éste pudiera ya ser irrelevante, estar desactualizado, o ambos.

Si tuviera el improbable poder de crear el plan de estudios para las escuelas de educación básica, trataría de diseñar el currículo que se cambia a sí mismo.

Los currículos que he conocido están completamente secuenciados, son lineales y en su mayoría fijos. Hay muy poco espacio, si es que hay alguno, para tomar emocionantes desvíos hacia los intereses del estudiante.

Mi plan de estudios se basaría en “proyectos de pasión” dirigidos a adquirir conocimientos y habilidades, pero también a descubrir cualquier cosa que dispare el corazón de un alumno. Iluminar la mente iría de la mano con acariciar el espíritu. Cada niño o adolescente tendría la libertad y la responsabilidad de elegir su propio camino educativo. Los proyectos de pasión les darían los fundamentos, desde el lenguaje hasta las matemáticas, pasando por las artes y las ciencias, y los incitaría a venir por más. En vez de una escalera lineal, veríamos una red caprichosa con muchas líneas, diferentes para cada estudiante o, por lo menos, para cada grupo, guiados por el docente. Todo comenzaría en el centro, el núcleo de la telaraña, y avanzaría hacia fuera en muchas direcciones, incluso tomando giros y dando saltos.

El currículo sería enorme, pero sólo para acomodar la diversidad de los intereses de los estudiantes. No se esperaría, de nadie, cubrirlo todo. Uno podría fácilmente profundizar en un tema que le susurró al oído, y pasar por los que no lo hicieron de una manera más superficial.

Cuatro elementos básicos guiarían el flujo, pero no deberían confundirse con “materias”: Tecnología, Ciudadanía Global, Habilidades del Pensamiento y Lectura.

La tecnología sería la plataforma, el cohete que hace despegar al contenido. No sería el profesor ni el contenido mismo. La tecnología – incluso la gran tecnología – no reemplazará a los maestros, buenos o malos. Pero sin duda cambiará la forma en que enseñamos. La tecnología daría al currículo la habilidad de actualizarse con facilidad y transformase para cada niño. Además, pondría a disposición de maestros y alumnos el enorme acervo de recursos en el ciberespacio, orientándolos hacia el contenido pertinente y relevante de acuerdo a sus intereses. El currículo también daría la pauta para que los mismos estudiantes y maestros desarrollaran contenidos paralelos y los integraran a esta gran nebulosa, contribuyendo con su granito de “polvo cósmico”.

A medida que continuamos evolucionando hacia una especie de escuela mundial, la ciudadanía global es una necesidad para guiar a nuestros estudiantes por los vericuetos de la sociedad hiperconectada y multiexigente en la que ya estamos inmersos. La tolerancia religiosa, la igualdad de género, la inclusión, el respeto a la diversidad, el uso responsable de nuestros recursos y sí, el conocimiento y atención de los problemas más apremiantes del mundo -tanto globales como locales- son mucho más importantes que, digamos, memorizar la fecha en la que Colón llegó a América (un dato que muy fácilmente nos puede dar el Dr. Google).

Esto nos lleva a las habilidades de pensamiento crítico. El conocimiento sigue siendo extremadamente importante – pero junto con él, la capacidad de diferenciar lo veraz de lo inexacto. Google, ciertamente, tiene todas las respuestas: incluyendo muchas erróneas o sesgadas. No necesitamos saberlo todo, pero debemos saber dónde y cómo encontrar la información fiable que requerimos – y qué hacer con ella.

Mañana, los niños tendrán que reinventarse constantemente para mantenerse al día con los desafíos de esta cuarta revolución industrial. Por ello, hay una gran demanda de autodidactas. Si queremos personas que aprendan de por vida, necesitamos lectores de por vida. Nuestros sistemas escolares han tenido cierto éxito en el desarrollo de personas que pueden leer, pero no en desarrollar lectores. Hay algo completamente equivocado en esto – y necesitamos encontrar soluciones ahora.

¿Es este supuesto currículo una utopía? Bien podría serlo.

Pero bueno, yo

sólo soy una maestra.

Rompecabezas de palabras

Como autora de la Serie Filadelfia para el Aprendizaje Temprano del “Método Filadelfia” con Pearson, con frecuencia tengo la oportunidad de visitar escuelas que están llevando a cabo un programa de Lectura Temprana con nuestros libros. Es maravilloso poder sentarme en el fondo del salón, como si fuera una niña más en la clase, y observar a mis colegas docentes en acción.

En este mes de Noviembre estuve en el Colegio Benavente, en Puebla. En los próximos días compartiré algunas de las muchas ideas que pude ver en marcha, y que pueden servir de inspiración a otras maestras y escuelas que estén trabajando con el método. Comencemos con una actividad de “Rompecabezas de palabras”.

Miss Paty, maestra de segundo grado de preescolar, presentó con mucho entusiasmo las palabras de la semana.

lectura temprana Filadelfia

palabras Filadelfia lectura temprana

Su salón estaba muy bien ambientado con palabras retiradas de otras semanas, que los niños usan con frecuencia.

Después de la presentación de palabras, los pequeños se dieron a la tarea de encontrar esas mismas palabras en su libro “Yo Escribo”. Para ello se apoyaron de las palabras en tamaño individual. Miss Paty se aseguró de que todos los niños que necesitaban ayuda la obtuvieran. Siguió mostrándoles cada una de las palabras mesa por mesa.

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Al terminar esta actividad, Miss Paty tenía ya un sobre preparado para cada niño. Y dentro del sobre, las piezas de un rompecabezas, con una de las cinco palabras de la semana. Nadie sabía qué palabra le había tocado: había que armarla. Algunos niños requirieron de nuestro apoyo, otros pudieron armar su palabra independientemente.

armando palabras Filadelfia

 

armando palabras Filadelfia

Finalmente, conforme los pequeños lograban armar sus palabras, las identificaban con las que estaban pegadas en el pizarrón. En un corto lapso de tiempo, los niños tuvieron la oportunidad de visualizar las palabras por lo menos 4 o 5 veces, en un ambiente estimulante, con lo cual logran una mejor retención de las mismas.

Palabras Filadelfia lectura temprana

Muchas gracias a Miss Paty y a todo el equipo del Colegio Benavente, en Puebla, por permitirme acompañarles en una mañana de trabajo.  ¡Muy pronto publicaré algunas ideas más, de las muchas observadas!

Helping our students embrace diversity

The first step to accept and embrace diversity is knowledge.

We human beings are wired to detect and act upon whatever could threaten our existence. This comes as part of our survival instinct. If we hear a sudden, loud noise, we jump in fear. For a split second, we don’t know if the sound comes from a firing gun or worse – and our whole body prepares for flight or fight. Then we realize it was just a truck exhaust and we sigh in relief, our heart still pounding furiously inside or chests. But knowledge rises above instinct, and as we know it’s highly unlikely that this particular truck is set to kill us (unless of course we are to find ourselves crushed under its wheels), we disregard the threat and keep on to our business.

DiversityAnything that we don’t know well could be a potential risk – not just for our lives but also for our ways of living. Human beings are cautious or even up-front reluctant about whatever is unknown or different. Including other people!

So, How can you help students accept and work well with people of different beliefs, cultures, languages, socio-economic statuses, education backgrounds, and learning styles? Here are some ideas.

Open their world – and you will open their minds. Get them to know and ultimately respect as many different cultures as possible. Don’t neglect to explore your own community as well.

Create the environment. Even in very homogeneous schools, some diversity will always arise. But our school environment could be one that crushes it down – for example, presenting one single viewpoint as the truth, discouraging open discussion about certain issues or favoring just one approach to learning. Be open, inclusive and caring.

Set the example. If you have a preference for working with certain type of students, if you loose your patience with the slower kid in your class, if you openly dislike a colleague or parent, if you are biased in any way, even if you don’t say a word, it will show.

Don’t force it. Don’t think that you are doing a favor to the odd kid in class by forcing his classmates to work with him. It might be even worse. Instead, plan projects in which students can either work alone, in pairs or small groups. Offer incentives to those collaborating and creating new alliances: Bonus points if they team up with different classmates every project!

Act it up. Drama and storybooks are wonderful to create awareness for diversity. Cast your students in roles that are different and challenging. Encourage them to try to “become” the personage by actively exploring the feelings and beliefs behind the costume.Diversity flags

Empathy is an art. I like Harvard’s Artful Thinking Tools from Project Zero. The protocol called “Circle of viewpoints” specifically promotes exploring multiple perspectives to a problem by actively analyzing a work of art.

Above all, engage in caring relationships with your students. This will make them feel accepted and safe – which in turn will give them the confidence to venture outside of their own limits and work well with others – no matter how different they might be.

 

This is my answer to this month’s question for The Global Search for Education: Top Global Teacher Bloggers.

Invertir el Sistema: La educación a través de los maestros – Jelmer Evers

JelmerEvers-The-Next-Speaker-website-imageEsta entrevista fue publicada originalmente en inglés en el blog de Global Teacher Prize

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Uno de los finalistas del Global Teacher Prize 2015 (Premio Mundial del Maestro), originario de Holanda, tiene un sueño. Jelmer Evers es defensor de un enfoque humano y democrático en la educación. Esto tiene sentido ¿verdad? Sin embargo, en muchas partes del mundo, como él y los co-autores de “Invierte el sistema“(Flip the System) piensan, los gobiernos han instituido enfoques económicos menos deseables para la educación. El modelo de Evers es una alternativa internacional dirigida por el maestro para la rendición de cuentas basadas en evidencias.

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Su método de enseñanza conduce al estudiante a apropiarse de su propio aprendizaje y a la creación de un entorno de aprendizaje personalizado. En sus clases de historia, Jelmer trabaja sobre todo con temas interdisciplinarios en los que el contenido de las materias y habilidades, son adquiridos por los estudiantes mientras exploran los desafíos de la vida real, las redes sociales y la simulación de una actividad en específico, son una pieza clave. Sus herramientas de evaluación han sido utilizadas por miles de estudiantes a nivel nacional, creando un servidor K12 MOOC.

Así que… ¡le hicimos algunas preguntas acerca de su nuevo libro y sus experiencias con la educación!

1.- Para empezar dinos algo que la gente podría no saber de ti.

Probablemente que soy anti-autoritario, tal vez soy anarquista por naturaleza. ¡Imagina a un profesor diciendo eso! He estado pensando en lo que he estado haciendo últimamente, sobre todo ahora que el nuevo libro está terminado. La forma en que hemos diseñado nuestro sistema de educación en Holanda deja mucho espacio para que las personas den un mal uso a su autoridad. No muchos se apasionan por su trabajo, el cómo llegaron ahí o el que incluso no tengan ningún conocimiento o experiencia para estar en esa posición, no parece importar. He estado involucrado en todos los niveles y en algunas ocasiones me he quedado bastante impresionado de lo poco que la gente conoce acerca de su posición y el mal uso que hace de ésta. Por otro lado pero también en esos niveles, he conocido a tantas personas que me han inspirado, siendo líderes naturales, que tenían autoridad por naturaleza. Así que supongo que no es que no me guste la autoridad, la respeto mucho realmente pero no me gustan las estructuras de poder y la desigualdad que se deriva de ellas. Si hay una cosa que quiero que mis alumnos aprendan, es que nunca deben reconocer el poder por el poder.” Como maestro, uno de mis objetivos es que mis alumnos me respeten por lo que estoy haciendo y no por mi posición. Eso y que me gusta cocinar.

  1. ¿Cómo fue tu educación cuando eras niño? Dijiste que cuando tenías 17 años, un profesor de economía te ayudó a hacerte independiente. ¿Cómo hizo esto el maestro?

Mi educación fue definitivamente buena. Aprendí todo lo necesario para seguir adelante en la vida, pero faltaba algo. Cuando entré en la universidad realmente encontré lo que faltaba, eso incluía escritura básica y habilidades para la investigación, actualmente me parecen básicas o al menos dan una base para comenzar la educación terciaria. Más importante aún, algunos maestros en realidad no mostraban interés en mí como individuo. La relación es todo en la educación y hay muchas maneras de lograrlo a través de una buena pedagogía,  y creo que no había mucho de eso.

Recordando mis años escolares me di cuenta de que yo era un estudiante poco comprometido, como la mayoría de mis compañeros. No creo que haya sido debido a que mis maestros no quisieran que me comprometiera, pero no pudieron hacer lo contrario. Su pedagogía parecía estar basada en ideas didácticas pasadas de moda y difícilmente se establecía una conexión de aprendizaje. Por otra parte, ahora sé lo altamente estresante que puede ser la enseñanza cuando se está por debajo de las condiciones promedio, algo que es la norma mundial, lamentablemente. Cambiemos eso y la educación cambiará.

Mi profesor de economía en mi último año, siempre se tomó el tiempo para hablar de las noticias y conectarlas al plan de estudios y lo más importante, se interesó en quién era yo, una rareza en mi escuela. Por ejemplo, se enteró de un nuevo estudio que encajaría muy bien conmigo (Historia de la Economía), puede ser un pequeño gesto, pero dio en el clavo, eso demostró que me conocía y se interesaba por mí. Pienso que él era todo lo que un maestro debe ser: un excelente pedagogo, era bueno en la didáctica, tenía habilidades de gestión de aula y una verdadera personalidad.

  1. ¿Qué esperas lograr como resultado de tu nuevo libro “Invertir el sistema”?

He sido un profesor-activista por alrededor de seis años. Los cambios que he visto que suceden en Holanda son increíbles. Nos estamos alejando lentamente de un sistema neoliberal de alto riesgo hacia un sistema más democrático basado en la responsabilidad colectiva; no estamos ahí por una posibilidad remota. Todavía hay políticas perjudiciales que se están implementando, por ejemplo: una horrible prueba de cálculo. Sin embargo, el paradigma ha cambiado. Nuestro libro holandés Het Alternatief (La Alternativa) dio voz a una gran cantidad de iniciativas y sentimientos. Los maestros fueron los responsables de casi la mitad del libro además de investigadores como Andy Hargreaves y Howard Gardner.

Lo nuevo en la forma en que trabajamos, es que para mi co-editor René y para mí, es que nuestro trabajo siempre ha significado una plataforma para plantear iniciativas – trabajando incesablemente para llevar el mensaje. La gente subestima la energía y el tiempo destinados al trabajo en la red pero es posible que dos maestros puedan cambiar radicalmente su sistema de educación. Esa es otra lección clave que quiero compartir con mis alumnos: ¿cómo conseguir que tu mensaje sea transmitido? ¡Todo es posible!

Pienso que “Invertir el sistema” es mejor libro que “La Alternativa”. Ahora sabemos hacia dónde vamos. Hay tantas contribuciones cruciales para el libro: Alderik Visser en el neoliberalismo, Gert Biesta en lo relativo a la educación, Andy Hargreaves en dos ideas subestimadas: máxima transparencia y autonomía, Pasi Sahlberg en Finlandia, Pak Tee Ng en Singapur, Tom Bennett (finalista al Teacher Prize) en investigación, Lori Nazareno en las escuelas impulsadas por maestros y Barnett Barry y Noah Zeichner (finalista al Teacher Prize) en liderazgo docente. Una vez más, una mezcla poderosa de maestros e investigadores en un innegable caso para cambiar al sistema.

“Invertir el sistema” ofrece un conjunto de ideas y directrices, no un proyecto, para construir un mejor sistema educativo pero no sólo para la educación. Como sociedad, realmente tenemos que reinventar la forma en la que colaboramos y enfrentamos nuestros desafíos comunes. Invertir el sistema conlleva asumir nuestras responsabilidades hacia nuestros estudiantes nuevamente en lugar de dejárselo a un sistema aleatorio o burocrático. Espero que mundialmente, los maestros tomen estas ideas y comiencen a escribir sus propias “Alternativas”, su forma local de “cambiar el sistema” y hagan campañas en torno a estas ideas. Creo que la educación es la forma más adecuada para liderar el camino del resto de la sociedad ofreciendo un nuevo paradigma. Esperemos que “Invertir el sistema” contribuya en una pequeña parte a eso.

  1. ¿Cómo fue lanzar tu libro en el séptimo Congreso Mundial de Educación Internacional en Ottawa?

Realmente increíble; ahí estábamos: dos profesores de Holanda presentándolo a líderes mundiales, líderes sindicales y maestros. Cuando fui a Bruselas hace un año y medio, no imaginé el impacto que ya había tenido, mil ejemplares fueron entregados afuera del Congreso. Imagina a toda esa gente sacando ideas del libro, eso es poderoso y a la vez, muestra humildad.

Al mismo tiempo, trabajar con Educación Internacional (Education International) y asistir al Congreso y ver que en el trabajo que ahí se hace hay democracia, me hizo darme cuenta que los sindicatos juegan un papel crucial que desempeñan en la sociedad y en la formación de nuestra profesión. Conforme los miembros sindicales han renunciado, la desigualdad ha aumentado en la misma proporción. Los sindicatos tienen que cambiar su forma de trabajar haciéndose cada vez más profesionales y relacionando organizaciones para lograr un trabajan más inteligente. Estoy en contra del activismo anticuado que sólo trabaja en relación a las condiciones laborales, tal como muchos jóvenes colegas lo hacen. Howard Stevenson hace un fuerte énfasis de esto en el libro y lo califica como profesionalidad democrática.

  1. ¿A qué dificultades te enfrentaste al escribir el libro? ¿Cuál fue la mayor inspiración?

Haber sido rechazado de una editorial importante. Invertir el sistema es un libro activista y que no encajaba en su portafolio. Eso era comprensible por supuesto, pero también fue la primera vez que tuve algunas dudas de si el libro conseguiría ser publicado por una editorial importante, jamás había considerado esa posibilidad ya que las ideas son muy poderosas. Afortunadamente, una semana después, Anna Clarkson de Routledge, respondió con mucho entusiasmo a nuestra propuesta. Realmente tuvimos algunos momentos complicados en los que nos faltaban piezas del rompecabezas. Al principio nos propusimos terminar para la Cumbre Internacional sobre la Profesión Docente en Banff en marzo de este año, si eso no funcionaba, quedaba el séptimo Congreso Internacional de la Educación Mundial. Al final, todo se acomodó en su lugar por supuesto. Pero hubo algunos momentos complicados.

Una gran inspiración es simplemente aprender tantas ideas nuevas y poder explicar lo que quieres decir y por lo tanto, poner esas ideas en práctica. También, el entusiasmo por el libro y que tantos líderes inspiradores concordaran con él inmediatamente, es una fuente de inspiración, cada una de estas personas son muy inspiradoras a su manera, pues tienen muchas ideas innovadoras. Ver todas esas piezas por primera vez y cómo encajan en el relato más fantástico, no es algo que se pueda predecir de antemano, sin embargo, ya ha sucedido dos veces.

  1. ¿Qué finalistas del Global Teacher Prize contribuyeron al libro? ¡Cuéntanos sobre el proceso de colaboración y el aprendizaje con ellos!

Al primer finalista al que contacté fue a Tom Bennett, quien está haciendo un trabajo increíble de investigación. Ya nos seguíamos el uno al otro en Twitter antes de ser nominados y yo sentía que su trabajo sería crucial para el libro – me encanta lo que escribe. Su “revolución respetuosa” es exactamente lo que los maestros deberían estar haciendo en todo el mundo y su impacto es global, una hazaña realmente notable.

En el último par de años mantuve una mayor conexión global. Una de las conexiones más valiosas fue hacerme parte del Centro para la Enseñanza de Calidad (Centre for Teaching Quality -CTQ); así fue como conocí a Noah Zeichner, en una conferencia en Canadá. Él está involucrado en una red de liderazgo docente y en el grupo de investigación, comparando las oportunidades de liderazgo docente en varios países. Tanto su labor docente con ciudadanos del mundo con sus estudiantes, así como su trabajo en el liderazgo docente, son una inspiración.

Finalmente, también le pedí a Elisa Guerra si podíamos escribirnos. Nos conocimos a través de la comunidad de 50 finalistas al Global Teacher Prize creada por la Fundación Varkey. Estamos en contacto frecuentemente. Elisa es una de las fuerzas impulsoras en ese proceso y yo la había considerado como una de las favoritas para ganar el premio, su trabajo es increíble. Ella construyó su propio colegio, escribe libros sobre pedagogía y difunde esas ideas. Eso es un ejemplo para todos nosotros.

Supongo que lo que conecta a todos los candidatos, es que no sólo son pensadores, son emprendedores, ponen sus ideas en práctica. Todos ellos están cambiando el mundo ¿cómo no puedes inspirarte en eso? Es un honor ser contados entre ellos.

  1. ¿Cómo te sentiste cuando fuiste elegido entre los finalista del Top 50 para el Global Teacher Prize? ¿Cómo ha impactado tu vida el ser finalista?

Creo que es un gran honor, nunca esperé ser nominado. Por supuesto que hay muchos maestros que merecen una nominación y en mi opinión, la enseñanza es un trabajo de equipo. Al mismo tiempo, realmente muestra el trabajo crucial que estamos haciendo. Pienso que los maestros son respetados, pero no públicamente. La respuesta y el apoyo de la comunidad educativa ha sido maravillosa: colegas, sindicatos, organizaciones de educación, el departamento de educación. No obstante, al mismo tiempo, la respuesta en Holanda, en general, fue un poco decepcionante. Los medios de comunicación aparentemente no creyeron que fuera tan especial. Cuando la educación y los maestros están en las noticias, por lo general es por cuestiones negativas: Cómo han bajado las calificaciones o algo similar. Ser nombrado entre los mejores 50 maestros en todo el mundo, es algo muy importante y un gran honor. Los programas de entrevistas invitan a personas de otras profesiones si este tipo de cosas suceden, entonces el premio se vuelve necesario.

Internacionalmente, se abrió una nueva red de profesores y organizaciones maravillosas en conjunto. No sólo profesionalmente, sino como amigos también. Fue maravilloso conocer a Mark Reid y a Jeff Charboneau en el ISTP 2015 (Cumbre Internacional sobre la Profesión Docente), por ejemplo. También vamos a construir una red más coherente con la Fundación Varkey, Ashoka y la Escuela de Postgrado de Educación de Harvard a través del Programa de Embajadores de Maestros Varkey. Ansío comenzar, las personas involucradas son increíbles.

  1. ¡Gracias por tu gran trabajo e inspiración! Por último ¿qué piensas hacer después?

Muchas cosas en realidad. En primer lugar estoy muy entusiasmado con este año en UniC, es una escuela maravillosa. El aprendizaje basado en retos es el núcleo de nuestra educación. Con esta clase de cinco estudiantes (16-17 años de edad) vamos a explorar temas como la automatización, la desigualdad y las posibles soluciones. Estaremos construyendo escenarios futuros, prototipos y soluciones reales a los problemas locales. Estamos diseñando un equipo de herramientas abiertas para estructurar ese proceso para nosotros como maestros. Estaremos compartiendo esto en Holanda en varias “sesiones de diseño” y queremos seguir experimentando con el aprendizaje basado en combinaciones y con el juego. ¡Tengo muchas ganas de trabajar con los estudiantes en esto!

Voy a hacer campaña por “Invertir el sistema” por supuesto, visitaré conferencias internacionales y a los responsables de crear políticas de educación, organizaciones de docentes e investigadores. Esperamos tener un evento público en Londres en algún lugar en noviembre acerca del libro, estoy trabajando en eso actualmente y ojalá que haya “Alternativas” locales en las que pueda ayudar.

El apoyo en Holanda continúa también, una de las políticas obtenidas de La Alternativa, es un fondo de innovación docente con un capital inicial de €5.000.000 y estoy involucrado en ella y debe ser completamente dirigida por maestros. Es una lucha constante conseguir acceso a la formulación de políticas. Tenemos una importante revisión curricular que es crucial para la dirección de nuestro sistema educativo. Hay políticas docentes, nuevas medidas de rendición de cuentas, lo que sea, así que voy meterme donde no me llaman (o donde sí) y me involucraré también.

También hay dos libros más en proyecto: un nuevo libro editado, una secuela de La Alternativa y otro escrito por mí acerca de cómo diseñar una escuela de empoderamiento desde cero. Quiero poner todo lo que he aprendido en un marco más amplio, será más matizado que la mayoría de los libros sobre pedagogía progresista, mezclando lo nuevo con lo viejo. He aprendido a través de la experiencia y de muchas fallas lo extremadamente difícil que es hacer que un sueño suceda en realidad.

Es cuestión de encontrar el tiempo…

“Invertir el Sistema” puede ser adquirido en inglés en línea en Routledge y Amazon

www.flip-the-system.org

#flipthesystem

Bio: Actualmente Jelmer Evers es profesor de historia en la UniC en Utrecht. Se convirtió en maestro gracias a su propia experiencia educativa. Se describe como un alumno promedio que logró la excelencia por cuenta propia con el apoyo de su profesor de economía a la edad de 17. Con el objetivo de proporcionar una educación integral a sus alumnos, se convirtió en un reformador del sistema educativo holandés y ha estado construyendo una red de liderazgo docente a nivel internacional. Fue nominado para el premio de Mejor Maestro en Holanda en 2012; también fue elegido como uno de los 23 “nuevos radicales” en Holanda y declarado el mejor en su campo por la revista Vrij Nederland. Jelmer ha escrito dos libros: La Alternativa, uno de los libros educativos más influyentes en Holanda y Cambio al sistema, que destaca una alternativa democrática moderna al sistema tradicional de rendición de cuentas basada en evidencias.